Diabetes

¿Qué es la diabetes mellitus?

La diabetes mellitus es una enfermedad que consiste en tener los niveles de glucosa elevados en sangre, hasta el punto de ser tóxicos para los distintos órganos del cuerpo. A largo plazo puede destruir los órganos y producir ceguera, fallo renal o infartos de cerebro y corazón entre otras complicaciones.

La diabetes mellitus se produce como consecuencia de un defecto en la secreción de insulina, en su acción o ambas cosas. Esto conlleva que la glucosa no pueda entrar en las células de organismo adecuadamente y se acumule en el torrente sanguíneo.

Existe un estadio previo que se conoce como prediabetes. La prediabetes consiste en tener niveles de glucosa elevados en sangre, pero en un rango que todavía no se considera tóxico para el organismo. 

A diferencia de la diabetes, la prediabetes no requiere tratamiento médico. Sin embargo, es fundamental adoptar un estilo de vida muy saludable para prevenir que termine evolucionando hacia la diabetes mellitus. 

Diagnóstico de diabetes

La diabetes mellitus puede producir síntomas como pérdida de peso, sed, hambre y aumento de la micción. El diagnóstico se realiza mediante un análisis de sangre en ayunas que incluya los niveles de glucosa y un parámetro llamado hemoglobina glicosilada.

La hemoglobina glicosilada (HbA1c) es un parámetro de la analítica que nos permite estimar la glucemia media que ha tenido el paciente en los últimos 3 meses:

glucemia media
Diagnosticamos diabetes si la glucosa basal se sitúa por encima de 126 mg/dl o la hemoglobina glicosilada se sitúa por encima de 6.5%.
Diagnosticamos prediabetes si la glucosa basal se sitúa entre 100 y 125 mg/dl o la hemoglobina glicosilada se sitúa entre 5.7 y 6.4%.

Tratamiento de diabetes

En la consulta proporcionamos un enfoque individualizado para pacientes con diabetes tipo 1 y diabetes tipo 2. Nuestras herramientas terapéuticas son los hipoglucemiantes orales, la insulina y tecnologías avanzadas como sensores y bombas de insulina.
Contamos con un equipo multidisciplinar de profesionales que incluye una enfermera educadora, una nutricionista especializada en diabetes y una consulta especializada en pie diabético. Además, en caso de ser necesario, podemos remitirte con otros profesionales como cardiólogos, oftalmólogos o cirujanos vasculares.

Nuestra prioridad es prevenir la aparición de complicaciones. Puedes obtener más información en el apartado de recursos útiles de esta pagina web, que puedes encontrar a continuación.

Recursos útiles sobre diabetes

Complicaciones crónicas de la diabetes

Guía de uso de insulina

Tratamiento de la hipoglucemia

Hoja de controles

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre diabetes tipo 1 y tipo 2?

La diabetes tipo 1 es una enfermedad autoinmune en la que el cuerpo no produce insulina. La diabetes tipo 2 se desarrolla con el tiempo y se caracteriza por una resistencia a la insulina y/o una producción insuficiente. La tipo 2 es más común y suele estar relacionada con el estilo de vida.

La resistencia a la insulina no siempre produce síntomas. Puede causar cierta dificultad para perder peso, trastornos menstruales o producir manchas pardas en los pliegues cutáneos. Se detecta en un análisis de sangre. Un endocrinólogo puede ayudarte a diagnosticarla y tratarla a tiempo.
Deberías consultar a un endocrinólogo si te han diagnosticado diabetes o presentas síntomas como sed excesiva, pérdida de peso inexplicada o aumento de la frecuencia urinaria. Un seguimiento especializado previene la aparición de complicaciones.
La diabetes mal controlada puede causar daño en los riñones, la vista, los nervios, el corazón y los vasos sanguíneos. Esto se traduce en infartos, amputaciones, ceguera o diálisis entre otras complicaciones graves. El diagnóstico y tratamiento temprano son clave en esta patología.

Una dieta rica en verduras, proteínas magras, grasas saludables y baja en azúcares refinados ayuda a controlar la glucosa. Lo ideal es recibir un plan nutricional personalizado según tu caso clínico, supervisado por un especialista.

En algunos casos, especialmente en etapas iniciales, es posible controlar la diabetes tipo 2 con dieta, ejercicio y cambios en el estilo de vida. Sin embargo, siempre debe ser bajo supervisión médica para evitar riesgos.