Tiroides
¿Qué es la glándula tiroides?
Alteraciones tiroideas
La función tiroidea se valora mediante un análisis de sangre, mirando los valores de la hormona estimulante del tiroides o TSH.
Tratamiento de la patología tiroidea
Respecto a la patología funcional del tiroides, hay que diferenciar las dos situaciones principales:
En caso de hipotiroidismo utilizamos hormona tiroidea el pastillas para suplir el déficit hormonal.
En caso de hipertiroidismo utilizamos medicación para disminuir la producción de hormona tiroidea, y a veces yodo radioactivo o cirugía para destruir la glándula y establecer un nivel adecuado de hormona mediante la administración sustitutiva de tiroxina en comprimidos.
Preguntas frecuentes sobre la tiroides
¿Tener un nódulo tiroideo significa que tengo cáncer?
Si mi TSH es normal, ¿puede mi tiroides estar funcionando mal?
¿El hipotiroidismo es la causa de mi aumento de peso?
Si tengo hipotiroidismo, ¿Tendré que tomar medicación de por vida?
¿Debo evitar algún alimento si tengo problemas de tiroides?
Existe mucha desinformación respecto a la relación entre la dieta y el tiroides. En primer lugar tenemos que saber que ningún alimento es bueno ni malo para el tiroides, todos tienen un efecto neutro (incluyendo el gluten, la lactosa y las crucíferas).
No obstante, existen dos oligoelementos que si tienen un papel en la patología tiroidea:
– Un consumo deficitario de yodo puede producir bocio e hipotiroidismo en el largo plazo, mientras que un consumo excesivo puede bloquear tu glándula o hiperestimularla dependiendo de tu predisposición genética.
– La suplementación con selenio puede mejorar la evolución de la oftalmopatía tiroidea leve asociada a enfermedad de Graves, pero no tiene ningún papel en el hipotiroidismo u otras patologías tiroideas.
¿Cuándo debo acudir al endocrino para descartar un problema de tiroides?
Debes acudir al endocrino si notas síntomas compatibles con trastornos tiroideos:
– Nódulos: Bultos en el cuello, dificultad para tragar o afonía.
– Hipotiroidismo: Cansancio, aumento de peso, pérdida de cabello, estreñimiento, frío, sequedad de piel, alteraciones del ánimo.
– Hipertiroidismo: Pérdida de peso, palpitaciones, temblores, diarrea, ansiedad, insomnio.
También debes consultar si planeas quedarte embarazada y tienes antecedentes familiares o personales de patología tiroidea, o si estás teniendo dificultades para quedarte embarazada.