Diabetes tipo 2
¿Qué es la diabetes tipo 2?
La diabetes mellitus es una enfermedad que consiste en tener los niveles de glucosa elevados en sangre, hasta el punto de ser tóxicos para los distintos órganos del cuerpo. A largo plazo puede destruir los órganos, pudiendo producir ceguera, fallo renal o infartos de cerebro y corazón entre otras complicaciones.
La diabetes mellitus tipo 2 se produce como consecuencia de un defecto en la acción de insulina, debido a una combinación de factores genéticos y ambientales. Esto produce que la glucosa no entre en las células y se acumule en la sangre.
A largo plazo, el defecto en la acción de la insulina puede producir un deterioro progresivo de la función del páncreas, haciendo que la secreción de la hormona no sea adecuada. Por eso muchos pacientes diabéticos de larga evolución requieren terapia de reemplazo con insulina.
El principal factor ambiental asociado a la aparición de la diabetes tipo 2 es la obesidad o el exceso de grasa corporal.
La reducción significativa del peso corporal puede mejorar de forma notable la sensibilidad a la insulina y, en muchos casos, permitir que la enfermedad entre en fase de remisión, es decir, que los niveles de glucosa se mantengan dentro de los valores normales sin necesidad de medicación.
Diagnóstico de diabetes tipo 2
La diabetes mellitus tipo 2 puede producir síntomas como pérdida de peso, sed, hambre y aumento de la micción.
El diagnóstico de diabetes se realiza mediante un análisis de sangre en ayunas que incluya los niveles de glucosa y un parámetro llamado hemoglobina glicosilada.
La hemoglobina glicosilada (HbA1c) es un parámetro de la analítica que nos permite estimar la glucemia media que ha tenido el paciente en los últimos 3 meses:
Diagnosticamos diabetes si la glucosa basal se sitúa por encima de 126 mg/dl o la hemoglobina glicosilada se sitúa por encima de 6.5%.
Normalmente etiquetamos la diabetes como tipo 2 cuando hacemos el diagnóstico en una persona mayor o que tiene sobrepeso. Sin embargo, a veces hay que hacer pruebas adicionales para descartar enfermedades pancreáticas o diabetes tipo 1.
Tratamiento de diabetes tipo 2
Las complicaciones se previenen controlando los niveles de glucosa y el resto de factores de riesgo cardiovascular.
Los niveles de glucosa no deben superar el umbral en el que producen mayor toxicidad. Esto equivale a mantener una hemoglobina glicosilada por debajo del 7%. Puedes obtener mas información sobre prevención de complicaciones el apartado de recursos útiles de esta web.
Las terapias utilizadas en la diabetes tipo 2 están orientadas a mejorar la acción de la insulina, reducir el riesgo cardiovascular y favorecer una pérdida de peso clínicamente significativa.
Estas terapias incluyen cambios en el estilo de vida y el uso de fármacos orales e inyectables que ayudan a regular los niveles de glucosa y proteger la salud cardiovascular.
Contamos con un equipo multidisciplinar de profesionales enfocados en la prevención de complicaciones relacionadas con la diabetes. Este equipo incluye una enfermera educadora, una nutricionista especializada en diabetes y una consulta especializada en pie diabético.
Además, en caso de ser necesario, podemos remitirte con otros profesionales como cardiólogos, oftalmólogos o cirujanos vasculares.